Para una total comprensión de este blog y sus entradas, es necesario darle a Play que hay arriba, en los streams musicales que se proponen.

Primer día, primera entrada, primer blog…

Me costó mucho lograrlo, pero lo conseguí.

No es fácil llegar a ser introspectivo conmigo mismo, pero necesitaba sacar lo que llevo dentro desde hace tiempo.

Los primeros recuerdos que tengo de mi viaje a Japón fueron evidentemente los nervios, la incertidumbre y las dificultades para llegar. Perder  un día de viaje a dicho país es algo imperdonable, pero la climatología alemana lo quiso así.

Sin embargo lo que más se grabó en mi memoria fue que al pisar ese país, la gravedad parecía diferente… como muchas personas me han confesado, cuando estas allí es como si flotases un poco más (también debido a la ilusión).

Tengo que dejar claro que nunca fui un “Viajero a Japón” típico. No tenia gran interés en el Anime, ni en el Manga, ni en pasear por Akiba… simplemente eran cosas añadidas a mi interés por el país, me llamaban la atención de alguna forma, pero nunca fui un seguidor ( ni siquiera un aficionado) de toda esa cultura. Además iba con unas expectativas bajas, o al menos no iba con la gran expectación que supone para cualquier adicto al país nipón  viajar por primera vez a su ansiado destino.

Quizás por todo eso, fue tan impactante…

Recuerdo que tras salir del avión y pasar los mostradores de inmigración, todo iba en acelerado proceso de evolución. Cada cosa que veía me iba cambiando, cada aroma que respiraba iba sorteando mis dormidos sentidos y me iba transformando internamente sin que yo lo apreciara.

El daño ya estaba hecho…

Viajar a Japón me cambió la vida… a niveles que será difícil explicar.

¿La primera sensación que tuve del país?

Pensé que acababa de llegar al cielo…

.

Anuncios